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SIN PELOS EN LA LENGUA || 2015-03-24 23:30:17
Coleccionistas de huesos
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CATAMARCA.- El Gobierno mete presión para que nadie más hable del rapto de furia que tuvo la Gobernadora Lucía Corpacci (FPV) cuando le arrebató el teléfono a la movilera de Radio Valle Viejo en circunstancias en que la Primera mandataria catamarqueña intercambiaba con vecinos preocupados por la seguridad tras las usurpaciones de la zona norte.
Para poner paños fríos al asunto -y el acto de intolerancia de la Gobernadora no tome más vuelo-, voceros del círculo íntimo de Corpacci se ocuparon de gritar a los cuatro vientos por un lado que Lucía "no sabía" que Yanina Gómez trabajaba en los medios y por el otro que "no la reconoció".
En cualquiera de las versiones ensayadas para justificar la exaltación o alternación de Corpacci cuando vio el teléfono de la periodista grabando, nadie niega en Casa de Gobierno el arrebato del aparato de las manos a la trabajadora de prensa por parte de la Señora Gobernadora.

Pero, aunque no fuera periodista (porque supuestamente Lucía no logró reconocerla a tiempo) sino una vecina cualquiera, nada justifica el acto violento. Ni siquiera su condición de primera autoridad provincial la habilita al atropello, a la persona como ciudadano y/o en su rol de periodista.
No obstante el relato en la radio, en vivo, cuando los "panchos estaban calentitos" todavía, la corresponsal de la emisora recordó que incluso estuvo "a solas" con Corpacci en La Merced hace apenas algunos días hablando en una zona afectada por el temporal. "Sabe quién soy" dijo Gómez.

Todo esto sucedió en el domicilio de Corpacci. Recordamos esto porque hay quienes sostienen que la Gobernadora perdió la paciencia porque "estaba con sus hijos" y el reclamo por las usurpaciones se había trasladado frente a su casa cuando estaba precisamente en familia. Encima fin de semana largo.


Otra duda es con qué excusa Lucía le quitó el celular a Gómez. En este sentido Corpacci lo único que alcanzó a decir anes es "no me vas a grabar a mí".

La otra duda era si a la periodista le devolvieron el teléfono intacto como se lo habían arrebatado. Lamentablemente tenemos que contar que le borraron archivos de audios y fotos. En este sentido, la periodista de Radio Valle Viejo relaciona la violencia sufrida ante la Gobernadora con la "reticencia" que existe hacia la prensa local.

"Había muchos vecinos que vieron la situación, no es que estoy diciendo algo que no puedo probar", dijo la corresponsal en uno de los tantos audios que andan dando vuelta gracias a las nuevas tecnologías. No solo la movilera de Radio Valle Viejo podía grabar. Por una cuestión de bondad o maldad limitada, no se le ocurrió a la Gobernadora quitarle el teléfono a todos los vecinos presentes para asegurase de que nade finalmente grabara.


Tal vez la presión oficial logre otra vez silenciar las voces. Pero no es un caso aislado. Aunque la primera versión de los hechos pudiera ser en lo sucesivo cambiada o distorsionada por influencia del poder de turno o la billetera, si contextualizamos o hacemos memoria, es fácil reconocer en estos últimos años la mala relación del Gobierno con la prensa y el disciplinamiento o castigo que aplica a la prensa crítica. La política corpaccista relacionada a la comunicación es corrupta y perversa. Aquí es donde juega un rol central el Subsecretario de Información Pública, Rodrigo González. Para citar solo dos ejemplos, los manejos oscuros entre los operadores políticos de Corpacci y los representantes de las empresas periodísticas pueden explicar la crisis en Diario La Unión (ahora quieren echar 25 empleados) y la intervención judicial a El Esquiú por "estafa".


Conocedora de lo que significa la pauta oficial para subsistencia de los medios o conseguir un trabajo nuevo, de eso se aprovecha la Gobernadora para ir apilando periodistas "sin vida". Con todo respeto, por la metodología y la finalidad, su forma de gobernar me hace acodar -involuntariamente- a la película "El coleccionista de huesos".


Por Juan Carlos Andrada
Redacción: www.catamarca.la/ www.catamarcaconfidencial.com
FM Argentina 102.9 / Radio Mega Andalgalá 98.5

 
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